O podría llamarse "Marina por Cale", porque esta receta la tomé hace tiempo de su blog, y me la apropié, ya que son garantía de éxito.
Pueden leerla directamente de allí, o seguir leyendo acá:
Van a necesitar:
2 tazas de harina leudante
3/4 de taza de azúcar
2 huevos
1 taza de yogur griego natural o el que haya en casa (si son de la gente que no se ata a las recetas)
2 cucharadas de semillas de amapola
1/2 taza de manteca
2 cucharadas de jugo de limón
4 cucharadas de ralladura de limón. Pueden sustituir el jugo y ralladura de limón por naranja. Yo soy limonera a full, así que sólo lo cambiaría si se diera el extraño caso de no tener ni un limoncito en casa.
Preparación:
Precalentar el horno. Como yo soy medio lenta para estas preparaciones, y más si saco fotos, lo precaliento cuando ya estoy a la mitad de la preparación... no sé si corresponde pero así me manejo.
Batir la manteca con el azúcar y la ralladura del limón.
Un tip que me dio la mamá de una amiga es que conviene agregar primero la ralladura a la manteca y darle un toquecito de microondas para pomarla, porque así ya la perfumamos. A mi me parece que funciona, a lo mejor es sugestión pura.
Nota: El limón tiene que estar bien lavadito y ser de cáscara amarilla, si lo ven medio verde, vade retro, porque va a darle sabor amargo a la preparación, y no es la idea.
Agregar los huevos (abriéndolos previamente en recipiente aparte) de a uno, batiendo bien hasta lograr una mezcla livianita.
Guardamos en un costado de la mesada y vamos a por los ingredientes "secos".
En otro bol, mezclar el jugo del limón con el yogur.
Agregar la harina y mezclar todo. Aclaración: se hace un pegote, casi engrudo. A no asustarse.
Sumar a este indescriptible, los ingredientes húmedos y las dos cucharadas de amapola.
Mezclar y colocar en moldes para muffins. Marina sugiere como opción usar esta preparación en budinera enmantecada y enharinada. Yo no probé, soy más fan de los muffins, qué le vamos a hacer!
Cocinar en horno 15' (dice 30' para budín hasta que esté cocido en el centro).
Llevar a la casa de tus primas y disfrutar de la tarde de domingo.
Miren si estarían ricos que no tuvimos tiempo de ponerlos en un plato elegante para la foto...
Aclaración porque no me guardo secretos de cocina: Yo les hice una cobertura con glasé sencilla: unas cucharadas de azúcar impalpable y le fui agregando jugo de limón hasta dar con el punto que buscaba. Pero eso no es tanto por presentación sino porque, como ya dije, soy limonera... de corazón!




